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Pasadas las festivas jornadas de esta última semana, su servidor vuelve al ruedo para relatar los sucesos del partido de Los Malos correspondiente a la octava fecha del torneo Sportjoy.
Mucho tiempo antes de que comienze el encuentro, la totalidad del plantel se encontraba entrando en calor a puro toque y probando al nuevo y aparentemente definitivo arquero del equipo, Pancho, también Miño.
El rival ya era conocido por la mayoría del equipo malo, ya que en el marco de los partidos amistosos previos al torneo, malos y guaraníes se habían enfrentado ganando rotundamente los primeros 5-0.
El plantel de Guarany no había cambiado en absoluto, por lo que sus capacidades físicas seguían siendo su punto debil. Salió con dos defensores muy aguerridos, uno de ellos torpe y lento, el otro más ágil. Sus cartas de ataque eran un pibe evidentemente menor que parecía tener remaches en el cuello que no le permitían levantar la cabeza, y un viejo mañoso que no desentonaba. La nota de color fue que su N°10, famoso por su inefable influencia fuera de la cancha, expulsado, no pudo asistir a la cita.
Los aurirossos sufrieron la ausencia de su muro, Pedrito y salieron con Pancho; Juanes, Rodrigo y Zalo; Garra y Santi. Se recurrió nuevamente al 3-1-1 intentando abrir mucho la cancha y darle prioridad a la velocidad y la poseción.
Los primeros momentos del partido encontraron al equipo malo muy largo y desordenado en ataque, lo que no tardó en acomodarse.
No más de cinco minutos habían transcurrido cuando el capitán, Juanes "oooye capitannn (léase con voz de Supercampeón) Elena encontró un balón perdido y de media distancia chutó un cañonazo vilolento y bajo contra el primer palo acallando las voces que lo definían como un "pateador de entrenamiento".
El segundo tanto lo marcó poco tiempo después Lucas "no sé que me pasó" Barros, que terminó el partido con media decena de goles.
Los goles se sucedían uno tras otro. Aceitadas jugadas en equipo permitieron también a Gonzalo "sólo mi vieja es capaz de ser más colgada que yo" Mignaqui y Santiago "Diógenes y el Linyera" Santolín marcar, además de una gran jugada individual a puro quiebre de cintura de nuestro número 10, Tomás "tenía bronca porque hasta Juanes había hecho un gol" Larraza.
El primer tiempo terminó como lo hubiera hecho un desigual partido de tennis, 6-0.
La confianza y autocomplacencia se adueñaron de la charla del entretiempo. Sin embargo entre tantas flores, hubo autocrítica por los primeros minutos de desorden.
La segunda fase encontró al equipo malo en un mar de desatenciones en el que temió hundirse. No habían transcurrido dos minutos de juego, y Guarany había logrado hacer de manera llamativamente sencilla, dos goles.
Los jugadores se acomodaron un poco más y se jugaron largos minutos sin goles y con algunos amonestados en el equipo rival.
Nuevamente Lucas fue quien anotó el séptimo gol malo, que encontró una rápida respuesta de los guaraníes en las redes malas.
Un gol más de los de Puerto Pibes faltando cinco minutos para el final, el pausado control de balón y algunas palabras cruzadas provocaron la reacción violenta de los rivales, increpando y golpeando deslealmente a todos y cada uno de los jugadores malos.
Tal fue así que el árbitro no tuvo opción al expulsar a dos de los jugadores rivales, uno por acumulación de amarillas y el otro por actitud antideportiva.
La goleada se cerró con un discutible 10-3 (para los protagonistas, el resultado fue aún más abultado) mostrando a un equipo superior, demostrar serlo.
Para destacar:
-Muy lindas jugadas asociadas en ataque y posicionamiento.
-Con esta victoria, quedamos terceros con los mismos puntos que el segundo.
Tirón de oreja:
-Inexplicable desatención por confianza en el segundo tiempo.
-Entrar en el juego de los rivales discutiendo con el árbitro.
Opinad.
-Fanático del blog siendo consolado por la figura divina de turno-
Este servidor pide disculpas, su atareada semana no le permitió hacerse el tradicional hueco de los miércoles para narrar la crónica del último partido.
Para la estadística, el partido fue contra Manzana y salió 3-3, la imagen del equipo fue muy buena y hubo satisfacción generalizada.
Por otro lado, grabamos el partido y lo vimos en casa. La verdad es que es una sensación tan extraña la de verse jugando al futbol como divertida y pedagógica.
Espero que sepan disculpar mi no-posteo de esta semana.
Opinad. (o no)
Ganamos 2-0 por walkover. Un bajon.
Lo bueno (?): Primer partido que se gana conmigo.
Guia de bolsillo para reconocer a estos peculiares personajes.
1) Vestimenta: prendas inadecuadas, completa desconexion entre las prendas, colores varios.
2) Incipiente calvicie producto de la falta de alimentacion. Igualmente la gorra es el recurso preferido para hacerse el boludo.
3) Otros accesorios: Restos de basura en la ropa, vendas inexplicables.
4) Olor.
5) Rengueo.
6) Baja capacidad intelectual: suele cristalizarse en peronismo.
7) Poca capacidad pulmonar producto de su adiccion e ingenieria cannabica.
8) Vivienda: Es adoptado por una familia x que le hace un cuartito en el fondo de su casa con las cosas que no sabe donde poner.

-Ocho bolas-
Una vez más, la cancha 4 del predio de Parque Norte estaba pronta para recibir a Los Malos, en esta ocación frente a Tiki Taka.
El partido anterior a este había sido suspendido, lo que sumado al temprano arrivo del plantel dió la posibilidad de entrar bastante en calor de cara al encuentro.
Quizás el aspecto más llamativo antes del pitido inicial fue la ausencia de Carlos "le hice un cuartito en el fondo a un linyera" Santolín. Algunas fuentes indican que se habría realizado una operación de meñízcos que venía siendo dilatada en el tiempo.
Los de la vertical banda roja salieron con Pedrito al arco; Zalo, Juanes y Testi abajo; y Garra y Lucas adelantados. El equipo rival constaba de jugadores rápidos, flacos y algo controladores del esférico.
Con la premisa fundamental de aumentar la comunicación en el campo y distribuirse de la mejor manera posible, Los Malos encararon el partido con un nivel de concentración y compromiso aparentemente superiores a los anteriores enfrentamientos.
Durante el PT, se respiró un aire distinto en la atmósfera mala. Si bien el equipo iba perdiendo 2-0 a la mitad de esta primera fase, intentó no desordenarse y con calma, construcción paulatina y velocidad crucero, logró a través de Gonzalo "cuando entro en calor le pego bien y no emboco una, y en los partidos le pego como el orto de puntin y siempre son goles" Mignaqui y Mauro "Archubi" Testi, no sólo empatar sino pasar a ganar el partido.
Con muy lindas anotaciones, como es costumbre entre los malevos compañeros, llegó la hora del descanso con un 3-2 en el score.
La charla del entretiempo fue orientada a mantener al equipo unido y comunicado como si las palabras y el aliento formaran una red inviolable que contuviera a todos y cada uno de los malos en ataque y defensa.
Al poco tiempo del inicio de la segunda etapa, Tiki Taka logró un empate fortuito que poco tenía que ver con el desarrollo del partido, ya que el dominio malo se extendía por todo lo ancho del campo de juego. Sin embargo, promediando el ST, nuevamente Zalo hizo chistar la red y estampó el 4-3.
La moral del equipo malo estaba por las nubes y todos estaban orgullosos de la remontada de su barrilete futbolístico.
A partir de este punto, el encuentro se transformó en un clásico partido de winning contra la máquina.
En una ráfaga digna de un rifle a repetición M-16, Tiki Taka clavó cuatro disparos incontenibles de gol que dejaron al arco aurirosso hecho un colador oxidado. Varios de estos goles no encontraban explicación alguna entre los malevos que, indignados acomodaron la formación de la siguiente manera: Pedrito al arco; José Vacante en defensa; y el resto rotaba (o no) desesperado arriba.
Las cuatro pepas marca Cañón que se comieron Los Malos en menos de 5 minutos, hicieron que en lo sucesivo, el partido se pareciese más a la presentación de un libro opositor en La Rural que a un encuentro deportivo.
A puro despelote, Testi logró un tanto que daría un atisbo de esperanza entre los de Puerto Pibes. Esperanza que no tardó en esfumarse cuando uno de los jugadores rivales estampó in extremis el 8-5 definitivo.
Para destacar:
-Todo lo hecho hasta la mitad del segundo tiempo.
-Gran mejora de comunicación entre los jugadores.
Tirón de oreja:
-La desidia de esos 5 minutos.
-Ajustar el posicionamiento en la salida con pelota del rival. Estar más cortos sin perder la espalda.
-Paupérrimo estado físico de nuestros jugadores. Completado el partido escuché como varios decían que no daban más de correr entre los defensores rivales. Les puedo asegurar que todos corremos por igual, no es solamente un tema de posicionamiento. Los defensores no nos quejamos de que tenemos que subir y bajar. Tenemos 20 años y son dos tiempos de 20 minutos en una cancha de 35 metros de largo. Suscribo al postrero chamuyo de Ramón del anterior posteo en el que sugería que aquel que considere su estado físico deplorable, no le eche la culpa al cigarrillo ni a la Play Station y salga a correr u organize partidos para moverse más seguido.
Opinad.