domingo, 27 de junio de 2010

CORAZÓN VALIENTE


A partir de el último viernes, el torneo Sportjoy tomó su forma definitiva, cual Cell al término de Dragon Ball Z o Pikachu evolucionando por meter los dedos en el enchufe.

La fase final, eliminatoria del torneo había llegado para encontrar esta vez al equipo malo frente a Tiki Taka. El anterior encuentro entre estas dos potencias del futbol mundial había resultado desfavorable para los de vertical franja roja (Ver Taká Nomás) significando la primer derrota mala en el torneo. Con la esperanza de un final distinto y las ganas de meterse entre los mejores cuatro del campeonato, comenzó el partido.

Los Malos salieron con Pancho, Rodri, Juanes, Zalo, Garra y Santi. Los primeros minutos fueron de constante regalo de balón entre ambos equipos. Si algo caracterizaba al partido era la imprecisión en la salida. Del lado rojiblanco, el juego se cortaba en los defensores que no podían salir jugando más allá de la mitad de la cancha.

Sin embargo el nivel del partido era muy parejo, quizás Tiki Taka fue el que tuvo más chances a lo largo del primer tiempo pero estas fueron tan esporádicas y aisladas como las llegadas malas y gracias a la atenta defensa y un Pancho inspirado el arco se mantuvo en cero.

El árbitro pitó el final del PT con las vallas de ambos equipos invictas.

La charla del entretiempo fue escueta, se marcaron los errores previamente mencionados y se pidió un poco más de efectividad a la hora de hacer los pases o definir frente al arquero.

Arrancó la segunda parte como si nunca se hubiera detenido el juego. El ST fue una continuación del anterior, las únicas chances de gol eran consecuencia de desantenciones defensivas. En este punto, se pudieron ver claras jugadas de gol favorables a Tiki Taka que siempre encontraron bien parado al arquero malo, y sobre todo una gran combinación de los de Puerto Pibes entre Zalo, Pedro y Santi que terminó con una potente volea de derecha que el arquero rival contuvo con el medio litro de cerveza que se alojaba en su bajo vientre.

Una patada por llegar tarde a la pelota de Garra "el príncipe azul" Larraza había sido mérito suficiente para ser amonestado y advertido por el celoso árbitro.

Cerca de los 17 minutos del segundo tiempo, tras una salida de un córner rival que había quedado largo, el balón retornó al centro del área y reposó en el cálido pie del número 3 de Tiki Taka para ir a parar al ángulo inferior izquierdo de la escuadra del equipo de Puerto Pibes.

El gol se vivió con impotencia y bronca sobre todo por la soledad del jugador contrario en la definición. Aunque lejos de caer en un poso depresivo y entristecerse, Los Malos sacaron desde dentro suyo el fuego sagrado. Ese fuego que le pone el cuerpo al cerebro y lo tira a la mierda, que hace que los pies sean una continuación del alma y que vuelve al sentido más primitivo del jugador, que lo convierte en un niño de seis años que sólo piensa en la concreción del gol, que lo hace parcialmente ciego ya que sólo puede ver la pelota y el arco, ese fuego sin el cual el fútbol sería monótono y previsible.

Entre tanto, un minuto después, una patada muy similar a la que había pegado Garra, en este caso de un jugador rival hacia él, no fue correctamente pitada, lo que generó la reacción desmedida del jugador original de Puerto Pibes que tras una puteada fue expulsado con tarjeta azul (cambio obligado) del partido. El cambio se produjo por Juanes.

En un partido lleno de emociones, otros sesenta segundos más tarde encontraron a Los Malos con la posibilidad clara de empatar en un tiro libre de frente al arco. Juanes "pase gol" Elena se paró a un lado del balón y mientras escuchaba las indicaciones de Zalo "primera vez que llego temprano" Mignaqui giraba hacia uno y otro lado del esférico
desconcertando a la barrera. El pitido sonó y el pase salió de taco hacia Rodrigo "¿fue gol?" Miño que con un potente chutazo por debajo de la hilera de jugadores clavó el empate agónico que fue festejado y vivido a flor de piel.
Tras un breve comentario del árbitro al capitán malo que le dijo algo así como "de pedo lo hicieron, se cumplieron los 20 minutos cuando le pegó" el match encontró su final, y todo a penales.

Rápidamente Rodrigo pidió ser el tercer ejecutor, Zalo el segundo y tras un corto silencio, Juanes pidió el primero.
El sorteo marcó que "los de blanco" empezaban.

De frente a la pelota, Juanes le miró el palo cruzado al arquero constantemente. El árbitro sonó su silbato y el esférico voló al palo contrario dejando al arquero en evidencia y despejando los nervios de la primer ejecución.
Primer penal rival, fuerte al medio, Pancho tocó apenitas el balón, y adentro.

Zalo con la presión del pasado, tomó el fobal, lo colocó en el punto exacto y cuando el referí dió la orden, le pegó un fortísimo chutazo fuerte al medio que si no hubiera tenido esa violencia impregnada, hubiera estado lejos de ser gol. Pero adentro.

Para el segundo de Tiki Taka, todos los jugadores (excepto Rolito que no miró un solo penal) se abrazaron en una suerte de canalización enérgica hacia Pancho que con un rápido movimiento tapó con su cuerpo el tiro y salió a festejar extasiado con sus compañeros.

Todo se podía definir si Rodrigo metía el penal que tan merecido se tenía convertir. Ya le había dicho a sus amigos de misma casaca que patearía por bajo hacia la derecha porque ese tiro era infalible.

Eso hizo, ganamos.

Los festejos estuvieron a la altura de la gran victoria, a puro abrazo y emoción grupal por semejante logro dejando en claro que Los Malos no es un equipo de futbol, es un puñado de amigos con sentimientos fuertes y mutuos, experiencias y vivencias que los entrelazan y unen definitiva e infinitamente.
Si algo tuvo sentido alguna vez en la vida, seguramente haya sido todo lo que esa celebración tuvo consigo.



Para destacar:
-El amor propio

Tirón de oreja:
Vacante




Opinad, por favor, porque en el anterior post no firmó nadie.


jueves, 10 de junio de 2010

LOS MALOS MUEREN DE PIE


La última fecha de la fase regular del torneo opositor y cobista Clarín Sportjoy, enfrentaba a dos equipos de trayectoria similar, Los Malos y Los Infiltrados.
Cuarenta minutos antes de que empieze el partido, enviados especiales lograron ver como Gonzalo "media falta" Mignaqui recién se subía al subte cerca del centro con rumbo a su casa. No sorprende a nadie, pero no se puede dejar de remarcarlo.
El resto de los jugadores sí llegaron en tiempo y forma para que se inicie el partido.
Los Malos salieron con el ya afianzado Pancho al arco, Rodrigo, Juanes y Pedro, Lucas y Santi. El equipo contrario tenía tres jugadores de características muy similares en ataque, chiquitos, rápidos y buenos en el 1 vs 1.
El payaso que contrató el torneo para arbitrar, dio la señal y el partido arrancó.
Inconexo, el equipo malo se no se hallaba en la cancha, teniendo que salir con gambeta obligada y sin posibilidades de pase. Dentro de esta maraña de confusiones, el primer gol rival no se hizo esperar y llegó tras un disparo cruzado de izquierda a derecha.
El equipo no lograba aceitarse, le costaba salir y perdía muy rapidamente la pelota. Situación de la que Los Infiltrados volvieron a sacar crédito, anotando el segundo tanto.
A lo lejos se empezó a ver una luz de esperanza irresponsable, impuntual, inescrupulosa y pajera que venía trotando ligero con una camiseta que decía Zalo 23 en la espalda.
Inmediatamente, "huevito kinder" (no sabés con qué te vas a encontrar pero seguro es una pelotudez) entró a la cancha ofreciendo al funcionamiento táctico una salida clara por la banda izquierda.
Tal fue el cambio, que los huecos se empezaron a dejar ver entre la defensa rival y el mismo Zalo clavó el 2-1 en el marcador.
Un párrafo aparte merece el árbitro del partido. a esta altura, ya tres de los jugadores malos estaban amonestados y avisados de la proximidad a su expulsión definitiva del partido. El más comprometido en este aspecto era Pedro "ah pero no sabés el segundo tiempo que tuve" Eizmendi que en espacio de diez minutos, había repartido entre cuatro y cinco murras ejemplares. Los otros eran Juanes (por una barrida a destiempo sin contacto) y Lucas (por hablar, ¿por qué va a ser sino?¿ por marcar? :P)
La réplica rival se hizo sentir y el match se puso 3-1.
De todos modos el cambio de actitud en el equipo aurirosso estaba claro y tras varios buenos intentos llegó el 3-2 con el que los equipos se irían al vestuario.
En los vestuarios reinaba la sensación de que el partido era ganable y sólo había que concentrarse un poco más y seguir mostrándose constantemente.
Para el segundo tiempo, el cambio táctico se hizo oficial, pasando Juanes y Pedro solamente de fondo, Zalo, Lucas y Santi.
Tras una buena combinación ofensiva, el equipo malo empataba el partido con gol de Santi y se empezaba a respirar un aire distinto.
Sin embargo, lo cambiante del partido no permitió largos festejos y el equipo rival se puso al frente con un chutazo inexplicable de un cavernícola que no había hecho un solo pase bien, que se coló en el ángulo superior derecho de Pancho "todavía no te pongo apodos" Miño.
A partir aproximadamente del minuto 8:30 de partido, se debe abrir la solapa que tiene por nombre "La noche de Pedrito".
Lleno de confianza por haber pasado a la banda derecha de la defensa, se sintió con las ganas y la capacidad de ser el arma ofensiva más punzante de los de Puerto Pibes.
En primera instancia, una guapeada típica lo encontró trabando en duplicado con defensores rivales y tirando un centro desde el córner, que Santi "ni yo me pongo en el gOLÉadores o en el Gran DT" Santolín no tuvo más que empujar hacia la red.
Como no podía ser de otra manera, Los Infiltrados encontraron nuevamente la red con un gol fortuito de esos que suelen hacerle a Los Malos. Así el score mostraba un 4-5.
Pedrito seguía estando firme en la defensa e involucrándose incisivamente en el ataque. Esto se cristalizó de la manera más perfecta cuando recuperó una pelota por derecha, sacó la contra y rebalsado de confianza decidió no pasarle la pelota a Lucas abierto sobre la izquierda, sino encarar al defensor, amacarse hacia la derecha y sacar un potente disparo bajo que tras un leve rebote en el defensor, se colaba entre el primer palo y las manos del guardameta rival.
Ese fue el climax del partido. Si hubiera habido hinchada, allí hubiera estallado. Si lo hubiera visto El Diego, lo sacaba al Chino Garcé y lo convocaba. Si lo hubiera relatado Victor Hugo, le hubiera preguntado de qué planeta venía. Pero nada de esto pasó, el festejo fue casi íntimo, a puro grito de gol, abrazo y éxtasis.
El 5-5 aparentaba ser el resultado final del encuentro, tanto era así que faltando apenas un minuto para el final del partido, una mala entrega al arquero desde el lateral del gladiador que tuvo la noche, terminó por sentenciar el choque con un 5-6 en el marcador.


Tirón de oreja:
-Zalo la concha de tu madre, date cuenta que sos muy importante para el funcionamiento del equipo como para darte el lujo de llegar tarde a los partidos.
-No podemos depender de que juegue Zalo para tener o no salida desde abajo. Teníamos problemas para mostrarnos, nadie parecía querer la pelota más allá de la mitad de la cancha.
-Ojo con este árbitro que es un desquiciado.

Para destacar:
-Pedrito en su loca noche. Me enojaría saber que seguís pensando en el último gol, en lugar de recordar todo lo que hiciste para que Los Malos pudieran tener la chance al menos de ganar el partido.
-La actitud del equipo sobre todo en el segundo tiempo de ir para adelante.


Opinad.